Nota, a mi manera, biográfica

Nací en el seno de una familia casi numerosa en Barcelona el 20 de setiembre de 1958, con un ojo tuerto y el otro que despertaba poco a poco aturdido por sombras i luces.

Recuerdo mi infancia rodeado de hermanas, hermanos y un montón de primos, con los cuales compartíamos la caminata al colegio y las largas vacaciones de verano, siempre con muchos juegos, arañazos, tiritas, meriendas, bicicletas, y los desagradables deberes escolares que suponían la nota discordante de tanto jolgorio y despiste.

De pequeño, pasaba muchos ratos dibujando. En mi casa había muchos libros y estabamos subscriptos a algunas revistas -pero cuando llegaban teníamos que hacer cola para leerlas!-. Lo que más me gustaba era mirar los dibujos: las tiras cómicas y las ilustraciones. Siempre hacia una primera lectura a partir de la imagen; después leía el texto y así me daba cuenta de donde había sacado la idea el dibujante. Poco a poco decidí que yo también quería interpretar y explicar ideas dibujando.
 
Para mí las páginas en blanco de los cuadernillos eran una provocación; no para llenarlo de sumas, restas, multiplicaciones y redacciones. Un papel en blanco era un gusto. Sentía la inquietud de explicar pequeñas cosas a partir de mis "ninots".
 
Después pasaron muchos años con muchas cosas, como a todos nos pasan, buenas y malas, algunas muy bonitas, otras tristes, inicios, proyectos, ilusiones; en fin, todas estas cosas que nos acompañan en la vida.

Fui aprendiendo el oficio con tropezones, con el afán de llegar a algún punto supuesto, hasta que pude mirar para atrás y meterme por fin en los caminos hechos.
Ahora ya hace unos cuantos años que me dedico a hacer ilustraciones para revistas, juegos y libros infantiles.

Una de las cosa que mas me gusta de mi profesión es la sorpresa que me llevo cuando pongo sobre el papel la idea que me ronda por la cabeza. Si la sorpresa es agradable, la conservo; si es desagradable, la mando a la papelera. Sin este grado de emoción, mi profesión seria muy aburrida.
 
Trabajo siempre en mi mesa con un gran y sugerente papel en blanco, tinta china, un montón de plumillas, acuarelas, caramelos, la radio y el deseo de tener mucho, mucho espacio para las pequeñas cosas, mi familia, los amigos, las comilonas, largos paseos, risas y un poco de mal humor.